Por. Alfonso Madera Martínez
📍 La gente pide diálogo real no discursos dominicales
📍Reacciones encontradas ante el nuevo programa dominical del gobernador de Tamaulipas.
👉 El anuncio realizado por el gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya, sobre el arranque del nuevo programa “Diálogos con Américo”, a partir de este domingo 11 de enero de 2026, ha provocado una ola inmediata de reacciones entre la ciudadanía.
Comentarios de todo tipo, aunque en su mayoría críticos, se han multiplicado en redes sociales y espacios de opinión pública.
Mientras algunos aplauden la iniciativa como un ejercicio de comunicación directa, una parte importante de la población cuestiona el formato y el fondo del proyecto.
La principal crítica es clara: más que un diálogo, podría terminar siendo un monólogo. Y es que el programa se transmitirá desde cabina, en un escenario controlado, muy distinto al que viven todos los días los ciudadanos en las colonias y municipios de Tamaulipas.
Numerosos comentarios coinciden en una petición concreta: que ese diálogo no se quede en los medios de comunicación, sino que se traslade a las calles. Que el gobernador acuda a las colonias, que escuche de viva voz a los ciudadanos, así como lo hizo en su momento durante la campaña, cuando pidió el voto casa por casa y encabezó concentraciones en distintos sectores del estado.
En ciudades como Reynosa, por ejemplo, la exigencia ciudadana es evidente. Persisten problemas graves de inseguridad en diversos sectores, escasez de agua, falta de infraestructura y una notoria ausencia de obras del gobierno estatal. La percepción de muchos ciudadanos es que estas problemáticas difícilmente se dimensionan desde un estudio de transmisión.
La reacción social no es menor. La gente no rechaza el diálogo; por el contrario, lo exige. Pero pide que sea real, directo y presencial, no mediado por un micrófono ni por un formato unidireccional. Quiere ser escuchada, no solo informada.
“Diálogos con Américo” está por iniciar y habrá que estar atentos a su desarrollo. La expectativa ciudadana es clara: que el programa no se convierta en un ejercicio de comunicación política de escritorio, sino en el punto de partida para un verdadero encuentro entre el gobernador y la realidad que enfrentan, día a día, los tamaulipecos en las colonias.