📍 Por el bien del pueblo, deben hacerse a un lado.
Por. Alfonso Madera Martínez.
👉 De cara a los próximos retos electorales, ya comenzaron a asomar la cabeza algunos aspirantes. No sorprende a nadie. Son los mismos de siempre, los que prometieron, los que pidieron el voto y después no regresaron. Políticos reciclados, figuras desgastadas que ya tuvieron su oportunidad y no le cumplieron al pueblo.
En Reynosa, los nombres se repiten como un disco rayado. Ahí está Claudia Hernández, ahí está JR, ahí están algunos diputados federales y senadores que hoy buscan reinventarse políticamente, aunque su paso por el servicio público dejó poco —o nada— que rescatar. La memoria ciudadana existe, y no se borra con discursos ni con campañas anticipadas.
Con estos perfiles no se avanza. Ya los conocemos, ya sabemos de qué pata cojean, ya vimos su desempeño y sus resultados. Insistir en ellos es condenar a la ciudad a seguir en el mismo círculo vicioso de promesas incumplidas y simulación política.
Reynosa necesita algo distinto. Nuevas caras, nuevos rostros, nuevos perfiles que amplíen el abanico de opciones para poder elegir con criterio y esperanza. Se necesitan personas con trayectoria comprobable, con resultados, con capacidad. Empresarios serios, ciudadanos comprometidos, liderazgos sociales que no vivan del discurso ni del reflector.
Hoy abundan quienes llenan la ciudad de espectaculares, pero no representan absolutamente nada. No tienen proyecto, no tienen respaldo social, no tienen resultados que los avalen. La política no se construye con propaganda vacía ni con el simple deseo de figurar.
Todos tienen derecho a aspirar, sí. Pero gobernar exige capacidad, responsabilidad y compromiso real. Reynosa no puede darse el lujo de seguir apostando por quienes ya fallaron.
El hartazgo es evidente. Y el mensaje es claro: más de lo mismo no es opción. La ciudad merece mucho más.