Por. Alfonso Madera Martínez.
👉 Las obras que actualmente se ejecutan sobre la calle Ocampo llevan ya varios meses en proceso. En reiteradas ocasiones se ha señalado que las obras públicas son necesarias y, en principio, bienvenidas; sin embargo, no deben prolongarse más allá de los tiempos establecidos.
Es fundamental que las empresas responsables cumplan tanto con el inicio como con la conclusión de los trabajos, ya que los retrasos que rebasan el calendario de ejecución generan afectaciones directas, particularmente a los comercios establecidos en la zona y a la vialidad del primer cuadro de la ciudad de Reynosa, Tamaulipas.
La tardanza en la entrega de estas obras ha trastocado de manera significativa la actividad económica del centro. Los negocios enfrentan actualmente una situación crítica: inflación, baja en ventas, y un entorno económico adverso que los mantiene prácticamente al borde del cierre.
A ello se suma la escasez —o incluso ausencia total— de turismo, del cual dependen en gran medida los comercios del primer cuadro de la ciudad. Por ello, resulta indispensable que el Ayuntamiento refuerce la reglamentación, establezca plazos claros y vigile que los tiempos de ejecución de las obras se respeten cabalmente, ya que los retrasos tienen consecuencias negativas que hoy están pagando los ciudadanos y empresarios locales.